Colegio de Médicos de Ávila
Volver al menu Anterior
Volver al menu Anterior

BREVE HISTORIA DE AVILA

Descarga la historia completa Pulsando Aquí (PDF)

Orígenes de Ávila. Ávila celta.

Ávila, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, presenta unos orígenes confusos que se pierden en los albores de la Historia.
No se sabe  ni cuándo ni quienes fundaron Ávila con certeza. A falta de restos paleolíticos de entidad, la primera cultura de la que se tiene referencia clara es la de los celtas vetones, en la Edad de Hierro. Los vetones eran un pueblo indoeuropeo prerromano que habitaba gran parte de las actuales tierras de Ávila, Salamanca, Zamora y el norte de Extremadura así como áreas lindantes de Portugal. Los vetones construyeron castros, poblados elevados y fortificados, habitados desde el siglo V a. J.C  hasta que la dominación romana diera lugar a su decadencia. También nos han dejado los enigmáticos verracos, esculturas zoomorfas en piedra, de utilidad y significado desconocido.
Se cree pues que Ávila tal vez tuviera sus orígenes en un poblado celta vetón, pero no hay pruebas claras, si bien todo parece orientado a afirmarlo. Así, Ávila habría iniciado su historia  como poblado celta vetón en el primer milenio antes de Cristo.



Ávila romana

Con la conquista romana de Iberia, en el marco de las guerras púnicas romano-cartaginesas,  a partir del siglo II a. J.C, los poblados o castros vetones se van abandonando de manera pacífica. No hay evidencias arqueológicas de resistencia bélica a la colonización romana de nuestra área.
Sin embargo, Ávila es urbanizada y cuidada por Roma, dada su importante posición estratégica y militar, en lo alto de una colina, junto a un rio y dominando amplias extensiones de terreno. Los romanos reconstruyen el poblado celta, urbanizándolo y rodeándolo de una muralla de la que se conservan numerosos restos en nuestros días,  dentro de la actual muralla de origen medieval.
Es controvertida la presencia de San Segundo en Ávila en el siglo I de nuestra era, aun así la tradición le considera el primer obispo de Ávila y es el actual patrón de la ciudad.
Sin embargo, que San Segundo visitara Ávila se considera actualmente poco más que una leyenda.

El primer obispo cristiano de Ávila, constatado con seguridad, fue Prisciliano, año 380, figura controvertida. Su doctrina, el priscilianismo, considerada herejía, hizo que fuera ejecutado el año 385 en Tréveris por orden del emperador Máximo con la anuencia de parte del obispado católico. Esta  fue la primera decisión de la historia, que se conoce,   en la que un Estado condena y ajusticia a un presunto hereje. Esta sentencia tuvo la  oposición del papa Siricio, con la consecuente  excomunión del emperador Máximo.

Alta Edad Media

Del siglo V al inicio del VIII, Ávila se sitúa bajo la órbita del mundo visigodo. La ciudad es Sede Episcopal y como tal acude a los numerosos Concilios que frecuentemente convocaban los reyes godos. No hay apenas documentación sobre esta época oscura.
La dominación musulmana de Ávila abarca desde el año 711 hasta la época de Alfonso VI (1085). Es un periodo convulso en el que Ávila y toda la zona actual de Salamanca y Segovia formaban parte de la frontera entre los reinos cristianos astures y castellanoleoneses y el dominio musulmán. La ciudad intercambiaba su dueño, en plena zona fronteriza de guerra, en la que ambos bandos la conquistaban y la perdían, alternativamente. La ciudad quedo abandonada y arruinada durante decenios, en tierra de nadie. Su principal interés era estratégico, militar y defensivo, tratándose de una plaza fuerte, de valor geográfico fundamental.
Las incursiones de los reyes astures terminaron consolidando Ávila dentro de territorio cristiano.

Baja Edad Media. Alfonso VI.

Alfonso VI de Castilla y León, es figura fundamental en la historia de Castilla y de Ávila al ser artífice dela toma de Toledo a los musulmanes en 1085 y por tanto de la extensión de los reinos cristianos al río Tajo. Este hecho decisivo dio lugar, por fin, a que las tierras de Ávila, Salamanca y Segovia alcanzaran la paz dentro de territorio cristiano, al quedar definitivamente alejadas de la turbulenta y hostil frontera  con los musulmanes, frontera que se situará más allá de Toledo.
Otra decisión fundamental de Alfonso VI es, a partir del año 1085, la de ordenar la repoblación y la reconstrucción de numerosas ciudades, entre ellas Ávila, Salamanca y Segovia. Encarga esta misión trascendental a su yerno Raimundo de Borgoña. En Ávila ordena el inicio de la construcción de la Muralla, actual Patrimonio de la Humanidad. Las obras se cree que empezaron sobre el año 1090.
Su duración no es del todo clara, pero se piensa que se prolongaron hasta, al menos, mediado el siglo siguiente. Ávila se repuebla de numerosos pueblos como el vascón y el gallego, así como de castellanos y judíos.
A lo largo de los siglos XII al XV, Ávila alcanzó una importancia estratégica fundamental en el Reino de Castilla. Era una de las 17 ciudades de la Corona de Castilla que tenía derecho a voto en Cortes. Los caballeros medievales abulenses participaron de las principales guerras y epopeyas castellanas de esa época.
Reyes y príncipes encontraron protección tras sus murallas y los señores feudales abulenses fueron de importancia clave en los acontecimientos políticos y militares castellanos del Medievo.



El gran Siglo XVI


Es sin duda la época de mayor esplendor político, económico, social y religioso de la historia de Ávila. El auge de la ciudad y su importancia relevante en los aconteceres políticos de Castilla hacen de Ávila un referente en esa época. Se construyen numerosos edificios civiles que aún perduran, como los palacios de las grandes familias de la nobleza, como los Dávila,  Núñez Vela, Bracamonte, Águila, Velada y otros. También se elevaron  numerosas  iglesias y monasterios. Mucho de todo ello aún pervive y hace de Ávila una espectacular muestra de arte de transición del gótico a un renacimiento en sobrio granito. Un esplendor en piedra de un pasado militar y religioso grandioso.
A nivel religioso sobresalen las figuras universales de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz.
A nivel político Ávila forma parte de todos los aconteceres e intrigas políticas castellanas, como la revuelta de los Comuneros.



Siglos XVII-XX

Pero con el cambio de siglo la suerte de Ávila se truncó dramáticamente, el siglo XVII inicia una decadencia severa que llegará hasta nuestros días.

Felipe II había trasladado la Corte a Madrid ya en 1561, lo que debilitó a la ciudad. También el declive del Imperio de los Austrias arrastró económica y socialmente a Ávila y toda Castilla. La peste, la expulsión de los moriscos por Felipe III, la emigración a América, el comentado traslado de la nobleza a la capital del Reino, a Madrid, y la pérdida de competitividad productiva marcaron el declive de Ávila, que llegó a ser de proporciones catastróficas durante el siglo XIX, cuando la ciudad estaba hundida a todos los niveles.

Lejos de la revolución industrial y basada su economía en el sector primario, la economía se aletargó. Se buscaron otras tierras para vivir más prosperas y ricas donde encontrar el trabajo que en Ávila no se conseguía. Tras la Guerra Civil la emigración masiva despobló Ávila y su provincia.

Tiempos actuales

Con la llegada de tiempos más modernos, la ciudad se fue recuperando y hoy en día va luchando por progresar mientras cuida de su impresionante patrimonio. Apoyada en el turismo, avanza con dificultades inherentes a una provincia pobre y de población envejecida. La crisis económica del  siglo XXI ha dañado duramente a Ávila, que lucha por seguir adelante entre dificultades severas.
La UNESCO, en 1985, declaró a Ávila como Ciudad Patrimonio de la Humanidad en reconocimiento a la inmemorial importancia de sus monumentos, tesoros de una ciudad que reflejan el espíritu castellano de mejores épocas de gloria militar y religiosa, ya lejanas,  pero que perduran en sus calles y monumentos. Este grandioso atractivo turístico a nivel mundial es en el que  basa actualmente su esperanza presente y futura esta Ciudad, Ávila del Rey, Ávila de los Caballeros, Ávila de los Leales, Ávila Patrimonio de la Humanidad.

.
 
           
Desarrollo Web: Raúl Gonzalo Gala